La vitamina C es uno de los antioxidantes más estudiados en dermatología. En el ámbito profesional se emplea tanto en formulaciones tópicas como en soluciones inyectables, cada una con indicaciones específicas.
Mecanismo de acción
La vitamina C (ácido ascórbico o sus sales, como el ascorbato de sodio) neutraliza radicales libres, participa en la síntesis de colágeno y ayuda a unificar el tono de la piel al modular la producción de melanina.
Su formulación estabilizada y tamponada mejora la tolerancia cutánea y la eficacia del activo.
Inyectable vs. tópica
La presentación inyectable se integra en protocolos de mesoterapia y tratamientos de luminosidad en consulta, mientras que la tópica es ideal como cuidado domiciliario complementario tras el procedimiento.
Combinar ambas vías potencia el resultado antioxidante y el efecto luminosidad de forma sostenida.